jueves, 21 de noviembre de 2013

A la expectativa del rodaje: Salida al Salto de Tequendama

El viernes 22 de octubre será nuestra segunda salida. Ésta vez a un territorio histórico del municipio de Soacha. El Salto de Tequendama, el cual, tras deambular por diferentes intereses que llamaron la atención de los que hemos venido construyendo el proceso de Soacha en Imágenes, fue el abarcó nuestra mirada con mayor protagonismo. 


"El salto" es salto y no catarata, cascada, cañón o caída. El salto es salto porque desde su origen es un evento que irrumpe la calma de los seres de la sabana por manos de deidades que los dirigían. La caída de sus aguas es liberadora de un pueblo oprimido por las malas costumbres, es memoria de origen y de fin. Sensación que no sólo conocieron los Muiscas, sino que ha tocado a los demás pobladores o visitantes de estas tierras. Caldas describe de la siguiente manera la experiencia:  

"Cuando se mira por primera vez la cascada del Tequendama, hace la más profunda impresión sobre el espíritu del observador. Todos quedan sorprendidos y como atónitos: los ojos fijos, los párpados extendido, arrugado el entrecejo, y una ligera sonrisa, manifiesta claramente las sensaciones del alma. El placer y el horror se pintan sin equivocación sobre  todos los semblantes. Parece que la naturaleza se ha complacido en mezclar la majestad y la belleza con el espanto y con el miedo en esta obra maestra de sus manos." (1810)

Otros, prefieren ver en sus paisajes la costumbristas de una época en la que la alta sociedad venía de paseo a conocer la sabana en paseos cabalgatas memorables:

"Enviáronse comisionados al pue­blo de Soacha para preparar casas, armar toldos de cam­paña y una grande enramada en la plaza, cubierta de toldos y adornada interiormente con colchas de damasco, para poner allí la gran mesa donde debían comer todos los del paseo" (Groot)

Otros ojos, más doctos quizás, lo que vieron fue portentosos paisajes ecológicos:

"Las riberas en la garganta del Tequendama se embellecen con una abundante vegetación arborescente: beffarias resinosas, urcuas, melastomasy aralias. El terreno es de arenisca en capas poco espesas y casi horizontales como en el puente de Icononzo, que está a 7 u 8 leguas de distancia y cuya fisura no deja de tener analogía con el abismo de paredes verticales donde cae el río Bogotá." (Boussingault)

Sea como fuere, es, ciertamente, memoria de época y gentes que dejaron allí sus vidas: literalmente, como lo hicieron -y siguen haciendo- los suicidas de penas de amor, del bolsillo o del buen nombre. También como aquellos a los que "les decidieron" su condición de suicidas en las primeras formas de "limpieza social" en Soacha, según cuentan sus habitantes. Otros dejaron allí sus vidas invirtiendo días de trabajo como trabajadores del Hotel, como vendedores de almojábana y demás riquezas de la cultura gastronómica local. Unos más inmortalizaron las vidas de otros capturando las hoy preciadas fotografías del mirador. Fotos...  


"El equilibrista Harry Warner en la cuerda floja, sobre el Salto de Tequendama, en Soacha 1895. El Fotografo Henri Louis Duperly, inglés de ascendencia francesa, llegó a Colombia en compañía de su hermano en 1892, procedente de Jamaica, donde había vivido largos años ejerciendo como fotógrafo. Se estableció primero en Barranquilla, donde tuvo un estudio fotográfico que le dio fama y dinero. Pronto se trasladó a Bogotá, donde fundó la firma "Fotografía inglesa de HL. Duperly & Son". Sus magníficos retratos cautivaron desde el primer momento a una creciente y entusiasta clientela. Un poco al margen de la actividad comercial, investigó con sus cámaras los diferentes barrios de la capital, la sabana de Bogotá y los pueblos de las cercanías. Su ojo era el de un buen paisajista inglés. En 1899 participó en la Exposición de Bellas Artes, importante evento cultural con el cual despidió Colombia el siglo XIX y comenzó la Guerra de los Mil Días. Duperly se mantuvo activo como fotógrafo hasta su muerte, acaecida en 1908. Su hijo Ernesto (nacido en Jamaica en 1871), continuó la tradición fotográfica de su padre, que tanto aportó al desarrollo del arte fotográfico en Colombia. Aquí presentamos una serie de imágene tomada por Henri Louis Duperly en 1895, en vísperas de la guerra civil del 96. VER MAS FOTOS DE HENRI EN EL SIGUIENTE LINK: http://vidales.tripod.com/fotos01.htm"               (Comentario escrito por Nestor Iván Rincón al subir la imágen al grupo Soacha Histórica en Facebook)



 


Las aguas cantantes del río Funza (o Bogotá) ocuparon un lugar en varias estampillas en Colombia como uno de los hitos representativos de nuestro territorio. 
Mayor información en: Soacha Ilustrada.com 







"Posiblemente fue la primera y única vez que un desfile de modas se trasladó desde las pasarelas de Paris, Milan y New York al mítico ambiente del Salto del Tequendama en el municipio de Soacha. En 1954 el modisto francés Christian Dior trajo sus creaciones a Colombia, un estilo de costura para mujer que proponia hombros torneados, cintura fina y falda amplia en forma de corola a veinte centímetros del suelo. Estos diseños denominados  “New Look” representaban la elegancia clásica y la vuelta a una imagen femenina, y supuso la recuperación del lujo y el exceso tras la depresión de la Segunda Guerra Mundial." EN: Soacha Ilustrada.com


... muchas valiosas fotos, hoy por históricas y patrimoniales, ayer por ser sustento de los días:


"-¿y los suicidas?


-¿Sabe usted, señor? No se les nota nada. Al Salto va mucha gente y las parejas de enamorados gustan de retratarse al borde mismo del abismo. Los suicidas, por desgracia, nos benefician. Acostumbran a posar antes de hacer el brinco hacia la eternidad. y claro está: nosotros ya conocemos las costumbres de los periódicos. Nos venimos a la ciudad, y el retrato de la víctima suele venderse por un peso, un peso con cincuenta. Ya ve usted... Es una enorme ganancia." 

(Jiménez. Crónica Los fotógrafos ambulantes, pescadores de imágenes).

Como narra Ximénez en una de sus crónicas. Hoy él dejó su vida en sus letras traviesas, esas de las crónicas en las que no tuvo recabo en desafiar, atravesando con astuta belleza narrativa, la realidad y la ficción que insertaba en los bolsillos de las ex-chaquetas suicidas. 

Otras son las perspectivas de hoy sobre el Salto, el problema ambiental y desamor de la ciudad con el territorio, que hoy denuncian constantemente sus agua hedientas. El tren que ya no suena. Los peces que ya ni flotan. Los fantasmas aburridos y encerrados en una casona arruinada, en ruinas y con miras de Porvenir. Los retos que cargan arquitectos y museólogos. Los pobladores que ya no habitan las orillas del río, los que sí... ¿con qué nos esperará esta vez?


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Si bien varios han tenido que dejar el camino de trabajo colectivo que hemos venido viviendo (problemática LGTBI en Soacha, dinámica medioambientales, patrimonio e historia local), las participaciones de todos los que han hecho parte ha alimentado nuestra experiencia. Gracias por su interés y compañía. Los extrañamos.   

Aquí comparto algunos de los vínculos (documentos y clips) que hemos estado revisando en el marco de la investigación sobre el Salto de Tequendama en las últimas sesiones:

- Descripción del Tequedama por Caldas en 1810
CALDAS, Francisco José de (1810) Tequendama. In: Obras completas de Francisco José de Caldas: publicadas por la Universidad Nacional de Colombia como homenaje con motivo del sesquicentenario de su muerte 1816 - Octubre 29 -1966. Imprenta Nacional, Bogotá, pp. 433-436.  Ver: Información del texto y PDF.

- GROOT, José Manuel. El Paseo al Salto de TequendamaEN: Museo de Cuadros de Costumbres. Subgerencia Cultural del Banco de la República - Bogotá / Biblioteca Luis Ángel Arango / Museos y colecciones del Banco de la República (versión digital). Ver: Paseo al Salto.

- RODRIGO MEJÍA, Germán. Los años del cambio: historia urbana de Bogotá, 1820-1910. Ver: Link.

 CAMMAERT, Federico Arango. Cuando el Salto de Tequendama era 'el más alto del mundo'. (Artículo). EN: El Tiempo .com. Ver: Lecturas actuales

- JIMÉNEZ, José Joaquín. Las Famosas Crónicas de Ximénez. Banco de la República (Biblioteca virtual). Ver: crónicas

- Perspectiva medioambiental: Artículo Periódico Periodísmo Público: En gigantescas rocas y malos olores se convirtió el Salto del Tequendama

Boussingault, Jean Baptiste Joseph Dieudonné, 1802-1887. Cap. X: El Salto de Tequendama — Historia de Manuelita Sáenz. EN: Memorias. Banco de la república (versión digital). Ver: Fuente.

Holton, Isaac Farewell, 1912. El salto del TequendamaEN: La Nueva Granada: Veinte meses en Los Andes. Banco de la república (versión digital). Ver: Fuente

VIDEOS

También les comparto algunos videos (clips aficionados, amarrillistas, crónicas) que nos permiten ver diversos tratamientos de un mismo tema evidenciando enfoques y temáticas relevantes a tratar:








domingo, 3 de noviembre de 2013

Primera salida de campo

En esta primera salida de campo realizamos una nota sobre la semaforización en la autopista sur. Aquí un pequeño cubrimiento sobre la actividad: